Panaktema Enyankok: Preservación de Saberes Ancestrales y Sostenibilidad en las Comunidades Angaité

En el corazón de las comunidad angaité de La Patria, la campaña Panaktema Enyankok surge como una respuesta esencial a los desafíos que enfrentan los pueblos originarios para preservar su patrimonio cultural y ambiental. A través de esta iniciativa, las mujeres de estas comunidades, guardianas de un conocimiento ancestral sobre las plantas medicinales, se han unido para transmitir y documentar este saber a las nuevas generaciones, asegurando la continuidad de la conexión entre la salud y la tierra.

El nombre de la campaña, Panaktema Enyankok, lleva consigo un mensaje profundo: Panaktema, que significa «plantas medicinales» en el idioma ko’ahlvok nempaivoma, hablado por el pueblo angaité, y Enyankok, que se traduce como «son nuestras». Este nombre refleja el vínculo estrecho que las mujeres angaité tienen con las plantas de su territorio, un conocimiento transmitido de generación en generación y que sigue siendo fundamental para su identidad cultural y bienestar comunitario.

Las plantas medicinales son mucho más que un recurso natural. Constituyen un elemento clave de la identidad cultural del pueblo angaité. Desde tiempos remotos, las mujeres han sido las principales responsables de preservar y aplicar este conocimiento, desempeñando roles de curanderas, educadoras y guardianas del saber medicinal, pilares esenciales en la vida de sus comunidades.

La campaña Panaktema Enyankok representa un esfuerzo por preservar el conocimiento ancestral y una forma de resistencia cultural frente a las presiones externas que amenazan con diluir las tradiciones indígenas. En un mundo globalizado, las comunidades enfrentan grandes retos para mantener vivas sus costumbres. Esta iniciativa busca revitalizar la medicina tradicional y proteger su riqueza cultural.

Con el apoyo del proyecto Autonomía y Territorialidad del Grupo Sunu, se convocó a mujeres de todas las edades para recorrer las 18 aldeas de las comunidades angaité. Su misión fue identificar a otras mujeres interesadas en compartir su conocimiento sobre plantas medicinales y recopilarlo mediante testimonios, entrevistas y recorridos por los tapepo’i (senderos tradicionales). Este proceso permitió documentar valiosos saberes que han sido utilizados durante generaciones para cuidar la salud.

El uso de nuevas tecnologías ha sido clave para registrar este conocimiento. Entrevistas y recorridos se realizaron con equipos audiovisuales modernos, garantizando que este saber ancestral pueda ser accesible y duradero. Este enfoque asegura que futuras generaciones puedan conectarse con sus raíces, incluso cuando ya no sea posible transmitirlas de manera oral.

La sistematización de estos saberes, realizada con la colaboración de las mujeres angaité, facilita su transmisión no solo dentro de las comunidades, sino también a través de plataformas digitales, extendiendo su impacto más allá de las fronteras del Chaco.

Uno de los puntos más destacados de Panaktema Enyankok es la conexión entre la salud comunitaria y la preservación del medio ambiente. El uso sostenible de las plantas medicinales, que evita impactos negativos en el ecosistema, es fundamental para el bienestar tanto de las familias como de la biodiversidad local.

Las comunidades angaité han sido históricamente guardianas de los recursos naturales. Este proyecto no solo resalta su papel crucial, sino que también invita a reflexionar sobre la necesidad global de adoptar prácticas más sostenibles y respetuosas con la naturaleza.

Además, este enfoque tiene un fuerte componente de empoderamiento femenino. Las mujeres angaité se están posicionando como líderes en la preservación de su cultura, fortaleciendo su autonomía y asegurando que su conocimiento sea valorado y reconocido.

El saber ancestral documentado en esta campaña es más que un conjunto de remedios naturales: es un testimonio de la relación simbiótica entre las comunidades angaité y su territorio. Este esfuerzo colectivo es una herramienta poderosa para garantizar que las generaciones futuras sigan conectadas con su cultura y sus raíces, enfrentando los retos globales desde una perspectiva de resiliencia y esperanza.

Esta iniciativa se implementa gracias al apoyo de Voces para la Acción Climática, en el marco del proyecto Tejiendo redes para la acción climática, efectuado por el Grupo Sunu y cuenta además con el apoyo de WWF, Fundación Avina, Mujeres Nanum y el Colectivo de Mujeres del Gran Chaco Americano.

Además, apoyan esta iniciativa Brot für die welt, a través del proyecto Autonomía y Territorialidad,

Conoce más en: https://www.redcreadoresdigitales.com/

Deja un comentario